- Ahí estaba yo gritando en su puerta, ya estaba cerrada, mi mirada mojada brizaba engañosa de sueños yo, triste yo como un perro rasque su puerta, no hubo ninguna respuesta, rompí en llanto y quise morir, ella contesto a mis lamentos con una cubeta de pesar de agua de cansancio de fastidio de odio, mojo mi cabeza mi ropa y mi corazón, no pregunte por que no abría, pues sus ojos me lo decían todo, yo tan malo tan ruin tan frió, me cobijaba en sus piernas buscando abrigo sin recordar que su corazón necesitaba cariño, desnude mi corazón ante ella quien ya no veía estaba ciega, ciega de cordura perdida de lamento fingido de corazón extraviado de dolores dolidos y sueños perdidos.
Key.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario